Alopecia androgénica femenina: una condición muy frecuente que impacta a muchas mujeres

Desde siempre se ha escuchado la frase: "El pelo es el marco de la cara", y no es un secreto cuán importante es para muchas personas lucir una cabellera abundante y saludable, especialmente para las mujeres.  

Sin embargo, detrás de una mujer con el pelo corto puede haber una razón más profunda que una simple elección de estilo. En muchos casos, no se trata solo de seguir una tendencia, verse moderna o aparentar juventud, sino de una decisión forzada por una condición médica. Algunas mujeres se ven obligadas a reducir la longitud de su cabello como parte de un proceso de recuperación tras su caída o por una necesidad estética derivada de problemas de salud.  

En esta ocasión, abordaremos una condición poco conocida que afecta a una parte de la población femenina: la alopecia androgénica femenina (FAGA). La cual es una de las causas más frecuentes de pérdida del cabello en las mujeres, la misma puede suceder a cualquier edad después de la pubertad.

 La alopecia androgenética (AGA ) es un problema que afecta tanto a hombres como a mujeres, sin embargo, en el caso femenino puede ser más traumático debido a los estándares sociales y estéticos que asocian la feminidad con una melena abundante, lo cual conlleva un gran impacto a la autoestima, incluso, la calidad de vida.

La dermatóloga y tricóloga, Victoria Rolffot, explica que la palabra androgenética se refiere a su origen hormonal y el factor genético, pero la fisiopatología de esta afección es mucho más compleja, e intervienen diversos factores como el estilo de vida, la alimentación, la falta de sueño, de ejercicio y el estrés que también pueden influir en su desarrollo. Agrega que es importante saber que algunas enfermedades endocrinológicas pueden estar asociadas con la FAGA.

Según Rolffot, la alopecia androgénica femenina “es una pérdida de densidad capilar y del grosor del cabello en la línea central del cuero cabelludo y en la zona de la corona; cuando se produce una alteración en las fases de crecimiento del ciclo del cabello donde la duración de la fase anágena (de crecimiento) disminuye gradualmente y la fase telógena (reposo o caída) se alarga”.

“Debido a que es una enfermedad progresiva debemos centrarnos en detener su avance y mejorar notablemente la densidad capilar” agrega la Doctora.
La especialista recomienda acudir a un dermatólogo especializado en tricología si la pérdida de cabello se prolonga por más de tres meses, ya que un diagnóstico oportuno permitirá iniciar el tratamiento adecuado y evitar que se vuelva irreversible.

Buscar ayuda profesional de manera temprana es clave para minimizar los efectos de la alopecia, por lo que es fundamental conocer el propio cuerpo y estar atento a cualquier cambio inusual.  

Vivimos en una sociedad cada vez más competitiva, donde la imagen juega un papel crucial. Existen estereotipos de belleza que asocian una melena abundante con el atractivo femenino, lo que lleva a muchas mujeres, especialmente aquellas en el ámbito artístico, las redes sociales y la televisión, a recurrir a métodos alternativos como pelucas y extensiones de cabello.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *